Trabajadores de Minerven decidieron no arriesgar sus vidas y exigen insumos

El Callao.- A pesar de haber confiado en la comisión de recuperación de CVG Minerven -enviada por José Khan, máxima autoridad de la cartera ministerial de Industrias Básicas y Minería- los trabajadores que se sumergen en las profundidades de la tierra para la explotación del material aurífero decidieron dejar de arriesgar sus vidas, por lo que no continuarán laborando sin implementos de seguridad.

Básicamente, el pasado lunes, cuando ocurrió el incidente donde el presidente de Minerven, Luis Herrera, fue retenido durante horas y luego expulsado de las instalaciones por la fuerza laboral, esto fue lo que quisieron plantearle, aunado al hecho de que llevan semanas produciendo en condiciones precarias para que hoy día continúen los atrasos salariales y la falta de entrega de los cesta tickets.

Al parecer, este diálogo inició por vuelta de las 3:00 de la tarde, cuando Herrera compareció en la planta y estaba siendo esperado por un grueso de mineros, quienes le exigieron explicaciones sobre la continua carencia de insumos de seguridad industrial, la demora en los pagos y la suspensión del seguro de Hospitalización, Cirugía y Maternidad (HCM), puesto que recientemente se hizo una venta de oro al Banco Central de Venezuela (BCV) y de nuevo las cuentas bancarias están vacías.

Según manifiestan algunos de los presentes, el ingeniero Luis Herrera fue poco diplomático con los empleados y se negó a dar respuesta a sus inquietudes, provocando el enojo de las personas, quienes procedieron a insultarlo. Todo esto condujo al pedido de socorro del equipo antimotines de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), situación que se extendió hasta las 10:00 de la noche.

Dentro de la población de El Callao, se corrió el rumor de que el presidente de Minerven había sido secuestrado, el cual los trabajadores desmienten alegando que su cometido fue retenerlo para que rindiera cuentas o presentara su renuncia. Además, los obreros comentan que no quisieron permitirle su salida en el vehículo de la organización, situación que retardó aun más el momento de su partida.

“En vista de que el ambiente estaba tenso y por querer evitar caer en provocaciones, damos testimonio de que Luis Herrera salió por sus propios medios en su automóvil habitual y que nunca estuvo secuestrado, por lo que quienes piensan que pueden introducir una demanda judicial en contra de quien exigía su derecho a la integridad, sepan que no tendrán fundamento comprobatorio. Aquí, los obreros dicen que ellos sí son víctimas de secuestros cuando les retienen lo que les corresponde por ley”, expresó Eduin Hurtado, secretario de prensa del Sindicato Minero de Profesionales y Empleados (Simpro).

Pasado y presente

En 1984, cuando Luis Bonalde ingresó en CVG Minerven como supervisor de mina, un aproximado de 300 obreros cumplían con los niveles de producción establecidos para Planta Caratal, logrando que el funcionamiento de la empresa decorriera en circunstancias mejores que las actuales.

“Antiguamente, aquí no faltaba nada. Teníamos botas, había más de 20 máquinas de perforación en almacén y todos los implementos de seguridad. Con el pasar del tiempo, la nómina fue creciendo; pero, paralelamente, también aumentaban los ingresos. Llegó un momento, en que llegamos a ser 900 empleados, cifra que se mantuvo estable hasta que desde hace tres años se instauró la nueva administración, lo cual no sería un problema si ese recurso humano fuera bien aprovechado. Yo puedo dar fe de que Luis Herrera recibió una industria minera operativa, la cual fue desgastándose sin mantenimiento e inversión, por lo que ahora estamos en esta penosa crisis. En mis 27 años de servicio, siento lástima por lo que veo”, expresó Bonalde.

Por su parte, José Ramón López –jefe de turno en la mina desde 1983- dijo: “es doloroso ver que de las 25 personas que deberían bajar a la excavación por cada uno de los cuatros turnos, al menos 22 dudan en hacerlo por no tener, como mínimo, las botas de seguridad. Asimismo, en otra época, todos manteníamos una visión clara de los tenores de oro que iban a la planta, mientras que, ahora, esa comunicación se perdió y desconocemos la realidad de la recuperación de material. Si bien está claro que ninguno de los molinos cuenta con condiciones técnicas para un procesamiento eficiente, eso no justifica que los procedimientos pasen a ser un misterio y que no podamos visualizar cuánto estamos produciendo en realidad. Otro asunto es la reparación del área de molienda, la cual necesita mucho más que la corona y el eje que acaban de adquirir. Yo me pregunto, cómo pretenden que hagamos esa instalación cuando hay que modificar la caja reductora y reparar las bombas que están tapadas. Por lo tanto, desconocen que aquí falta una recuperación integral”.

López también resaltó que la nómina actual de 2.300 personas es exagerada, lo que provoca molestias en el ambiente laboral. “Para dar un ejemplo bien claro, aquí se instauró un proyecto endógeno, conformado por un grueso de ciudadanos cuya responsabilidad es ejecutar obras sociales; pero, esas personas no trabajan y son beneficiarios de desayuno, almuerzo y cena, además que cobran lo mismo que el minero que se sacrifica a 400 metros bajo tierra. Por lo tanto, cuando un obrero viene y me reclama lo injusto de la realidad, yo no tengo ningún tipo de justificación que darle, lo cual me resulta frustrante”.

Otro caso es el de Richard Pino, quien hace 15 años labora en la Mina Colombia y también participa en el mantenimiento de la planta. “Vivimos en tiempos infrahumanos, donde la vida perdió valor y no entendemos el trasfondo del asunto. Siempre nos preguntamos quién se beneficia con la decadencia de la empresa y por qué no se le da la debida atención que merece. Antes esto no era así, la desconfianza permanente no existía. Siempre se veía un almacén completamente dotado, había repuestos de todo tipo y, hoy día, yo mismo he recurrido a los basureros y chatarras para intentar que una bomba funcione. Por eso, considero que esto es una pesadilla, porque lo que producimos lo malgastan. Tiempos atrás lográbamos buenos rendimientos que redundaban en beneficios para nuestras familias”.

Repercusiones

La crisis de la empresa estatal de explotación aurífera arrastra a los municipios del sur a la decadencia financiera. Así lo expresan representantes de las cooperativas afiliadas a CVG Minerven, la asociación civil de orfebres de El Callao y el gremio de comerciantes de Roscio.

Gilberto Granado es vocero principal de las 22 cooperativas que prestan servicio a la institución minera, en la cual labora desde hace 8 años. “Nosotros formamos parte de una población renegada, a la cual se nos viola el derecho de cumplir con nuestras responsabilidades familiares. Cada vez que salimos de nuestros hogares estamos en la obligación de regresar con alguna remuneración que cubra las necesidades básicas que demandan nuestros hijos; pero, cómo podemos hacerlo si pasamos 3 meses sin cobrar. Otro asunto es que, con la actual administración de Minerven, el 8% que nos descuentan para la inversión social no llega a su destino, lo cual reclamamos, porque, representa una privación de beneficios que irían a las escuelas o para la reparación de vías públicas, entre otras cosas”.

Álvaro Rondón es miembro de la Asociación Cooperativa Cochano 983, R.L., la cual surgió para que la asociación civil de orfebres unidos de El Callao (Asoúnica) pudiera constituirse en un centro de negocio y formara parte de los proyectos de redes productivas del país. “Nosotros, un grupo de 20 joyeros, firmamos un convenio en el año 2003 con el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, en el cual CVG Minerven nos vendería el oro al mismo precio que se lo oferta al BCV, a cambio de que nosotros expendiéramos las prendas a un precio solidario y que parte de nuestras ganancias revertieran en ayudas para los consejos comunales. Las negociaciones comenzaron en el año 2005 hasta que, a partir del 2009, comenzaron las irregularidades, en el sentido de que no logramos adquirir nuestra materia prima con frecuencia. Como resultado, en el mes de marzo del año en curso efectuamos el pago de 12 kilogramos de oro, sin que aún nos hicieran la respectiva entrega. Mientras tanto, nuestra joyería está cerrada y el gremio de orfebres, en general, está afectado por la misma problemática. Ni tenemos dinero, ni tenemos trabajo”.

En Roscio, Eduardo Amaya, es comerciante desde hace 30 años y no recuerda haber atravesado una crisis económica como la actual. “La recesión que nos azota nos preocupa y no entendemos cómo las autoridades competentes no han tomado las medidas inmediatas para evitar que empeore. Escasamente, hoy día logramos pagar los compromisos básicos, sin que nos quede nada para invertir. Demandamos una solución pronta y concisa del Gobierno Nacional”.

Finalmente, Víctor Kafrouni –presidente de la Cámara de Comercio de Roscio- hizo énfasis en que la situación actual de Minerven perjudica tanto a los grandes como a los pequeños negocios, puesto que, tanto El Callao como Guasipati, dependen de la estabilidad de la plataforma minera. “En estas zonas, no se puede hablar de una economía paralela a la explotación aurífera y el comercio. Nosotros dependemos de los consumidores y las ventas han disminuido de manera considerable, haciendo que en todas las sesiones del gremio, los días jueves, el primer tópico que se aborda es la crisis de la empresa estatal. Nuestro municipio se ha convertido en un pueblo dormitorio, donde las personas trabajan en la población vecina pero residen aquí porque es limpio, amplio y confortable. Por eso, el grueso de la nómina de Minerven invierte sus recursos en nuestros productos, lo cual ha mermado y nos preocupa. No queremos el deterioro de la organización; pero, si es indispensable que las decisiones se tomen desde altas instancias del Ejecutivo y que se agilice un plan urgente de inversión. Nosotros somos testigos de que los trabajadores tienen la mejor intención, por lo que ese esfuerzo debe ser recompensado”.

La transición

Los trabajadores de CVG Minerven expusieron que están preparados para enfrentar la etapa de transición cuando se destituya, de manera oficial, al presidente Luis Herrera y se designe una nueva gerencia. Richard Pino explicó que no aspiran que la actual comisión de recuperación asuma el mando de ahora en adelante, por lo que confían en que el ministro José Khan hará las resoluciones adecuadas, las cuales aceptarán a cabalidad. “Esta empresa saldrá adelante por el recurso humano que posee. Ya lo hemos hecho antes y los seguiremos haciendo. Solo necesitamos el cambio de liderazgo y la inyección de capital”.

 

http://nuevaprensa.com.ve/index.php?option=com_content&view=article&id=17844:trabajadores-de-minerven-decidieron-no-arriesgar-sus-vidas-y-exigen-insumos&catid=95:noticias-del-sur&Itemid=333

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Una respuesta a “Trabajadores de Minerven decidieron no arriesgar sus vidas y exigen insumos

  1. Es una lastima que los trabajadores hayan sido engañados en su buena fe y creyeran en los cantos de sirena que las autoridades de CVG y MIBAN les entonaron, Gracias a eso ellos mismos clamaron por la estatizacion, por ahora solo les queda seguir la lucha, esperar hasta que el Cmdte le de la gana, o esperar que el proximo gobierno les resuelva el caso, si no es que tambien los engaña.

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