PEKÍN. Entre 10 y 14 años a la sombra. Ésa es la condena que el Tribunal Popular Intermedio número 1 de Shanghai impuso ayer a cuatro empleados del gigante minero australiano Rio Tinto por aceptar sobornos y espionaje industrial.
Entre ellos, destaca Stern Hu, jefe de la oficina de la multinacional en China, que ha sido sentenciado a diez años de cárcel por recibir «bajo cuerda» 695.203 euros. Según el fallo judicial, ése es el dinero que le entregaron los principales grupos siderúrgicos del país para amañar un precio fijo en el suministro de sus partidas de hierro. Hu, ciudadano australiano de origen chino, tendrá que pagar también una multa de 54.331 euros.
Por su parte, a los trabajadores chinos Wang Yong (jefe de ventas), Ge Minqiang y Liu Caikui les han caído, respectivamente, 14, ocho y siete años entre rejas, ya que el juez ha considerado probado que aceptaron sobornos por casi 10 millones de euros.
